Carta a los cristianos

Carta a los Cristianos

Parroquia San Martín de Porres

Al servicio del pobre

Somos una parroquia que tiene como patrono a San Martín de Porres, modelo ejemplar de caridad y servicio hacia los más necesitados. Conocido como “el santo de la escoba”, San Martín se distinguió por su profundo amor y entrega hacia las personas enfermas y vulnerables de su tiempo. Inspirados en su testimonio, durante estos 57 años de vida parroquial hemos procurado vivir y encarnar el servicio al pobre de múltiples maneras.

Desde los primeros años, gracias a la presencia de las Misioneras Franciscanas de María, se formó el grupo de las “movilizadoras”, quienes apoyaban activamente en la distribución de víveres a familias de escasos recursos. Antes de la apertura del Centro Médico Parroquial, ya existían iniciativas para atender a personas con tuberculosis, contando incluso con el apoyo de médicos provenientes de diferentes partes del mundo que ofrecían su servicio solidario en nuestras instalaciones.

En las últimas tres décadas, este compromiso se ha consolidado y ampliado. El Comedor Parroquial San Martín de Porres —que funciona de manera ininterrumpida— brinda actualmente alimentos a más de 80 personas en situación de pobreza. Progresivamente, la parroquia fue abriendo casas de acogida destinadas a brindar apoyo a personas en situación de vulnerabilidad, reafirmando así su opción preferencial por los pobres.

Un pilar fundamental de esta labor es la presencia constante de una trabajadora social, quien acompaña diariamente a numerosas familias que enfrentan diversas necesidades. Asimismo, desde hace más de siete años, ofrecemos atención médica integral gratuita todos los días, con servicios de laboratorio y entrega de medicinas sin costo, fortaleciendo así nuestro compromiso con la salud y la dignidad humana.

Nada de esto sería posible sin la colaboración generosa y perseverante de quienes forman parte del Óbolo SMP y de otros bienhechores que, de manera continua o eventual, aportan recursos económicos, víveres, medicinas, ropa y otros bienes. Ellos son el corazón que impulsa nuestras obras de caridad.

Como comunidad de fe, no somos una ONG ni una asociación civil: somos Iglesia. Somos cristianos que, unidos, buscamos transformar la realidad de nuestros hermanos más necesitados, extendiendo una mano solidaria para mejorar su calidad de vida y devolverles esperanza.

Agradecemos profundamente estos 57 años sirviendo a los pobres, y renovamos nuestro compromiso de seguir entregando lo mejor de nosotros al servicio del Evangelio y de quienes más lo necesitan. FELIZ ANIVERSARIO